Cientos de visitantes permanecieron hasta el anochecer y disfrutaron del espectáculo brindado por los esquiadores, quienes realizaron el tradicional descenso iluminando las pistas del cerro.

El Centro de Esquí La Hoya, en Esquel, vivió una jornada especial con una nueva edición de la Bajada de Luces, que reunió a más de 100 participantes y convocó a una importante cantidad de público que permaneció en el cerro para disfrutar del espectáculo.

El ministro de Turismo y Áreas Protegidas, Diego Lapenna, estuvo presente en representación del Gobierno del Chubut y acompañó el desarrollo de la jornada, que reunió a familias, visitantes, trabajadores y referentes de la comunidad vinculada a la actividad de montaña.

De la actividad participaron instructores de la Escuela de Esquí y Snowboard de La Hoya, instructores y alumnos de distintos clubes, colaboradores de montaña, pisteros socorristas, integrantes del equipo de pisado y personal de medios e informes, quienes fueron protagonistas del descenso.

También estuvieron presentes miembros de la Asociación de Esquí Adaptado, quienes compartieron el descenso con Tiziana, una de sus alumnas. “Es una experiencia increíble, donde todos bajamos con unidad y con un mensaje de inclusión. Nunca nos vamos a olvidar de esta noche”, destacó Celeste Bertolini, una de las instructoras.

La propuesta comenzó a tomar forma durante la tarde, luego de una jornada en la que se pudo esquiar hasta las 18 horas. A partir de las 17, además, el ascenso para peatones fue gratuito, lo que permitió que numerosas familias y visitantes subieran al centro de esquí para contemplar el atardecer y aguardar el inicio de la tradicional bajada.

Más de 100 esquiadores iluminaron la montaña

A las 19, los participantes ascendieron por la Telesilla del Cañadón hasta Plateau para comenzar con los preparativos. Una hora más tarde se inició el descenso hacia la cota 1600, dando forma a la Bajada de Luces y generando una postal especial sobre la montaña.

Desde el parador El Zorro, una gran cantidad de público acompañó el recorrido y disfrutó del espectáculo, que tuvo como protagonistas a los más de 100 esquiadores descendiendo en conjunto por las pistas iluminadas.

La actividad permitió así extender la experiencia en La Hoya más allá del horario habitual de esquí y compartir uno de los momentos más esperados de la jornada, combinando deporte, montaña y el paisaje cordillerano de Esquel.