Personal de Saneamiento lleva adelante tareas permanentes de mantenimiento, limpieza y control sobre los colectores cloacales, con el objetivo de mantener el normal funcionamiento del sistema. Estos trabajos forman parte de una tarea cotidiana que requiere seguimiento permanente y los días de lluvias, las intervenciones se refuerzan.

Cuando se producen precipitaciones, el sistema puede recibir un aporte extraordinario de líquidos. Esta situación genera una mayor exigencia sobre los colectores y requiere que reforcemos las tareas de control, mantenimiento y atención de los distintos sectores de la red.

Por este motivo, durante y después de las jornadas de lluvia incrementamos la presencia de nuestros equipos para monitorear el comportamiento de la infraestructura y actuar ante las situaciones que puedan presentarse.